Un poco de trasfondo

Pues si, ya teniendo la idea general en la cabeza y varios cientos de servilletas de papel con diferentes ideas encima de la mesa, no está de más dejar una pequeña introducción a lo que será el trasfondo de Epic Adventures.

 

Una Isla llamada Azgonarath

Azgonarath es un lugar hermoso, pero a su vez lleno de peligros ocultos. Es una pequeña isla en medio del mar septentrional pero no muy alejada del continente. Aquí durante décadas venían a retirarse los antiguos soldados de otras naciones y disfrutar de una cómoda y pacífica jubilación gastando sus ahorros o los tesoros que consiguieron en sus aventuras. Pero desde hace ya varios años eso dejo de ser así, muchas cosas han cambiado en esta pequeña isla.

Veinte años atrás una estrella cayó del cielo con tal mala fortuna que, en vez de caer en el inmenso mar, impactó en la zona norteña de la isla provocando terremotos e incendios, la paz se vio turbada por semejante evento, pero los isleños son un pueblo duro, muchos de ellos curtidos en cientos de batalla allí en el continente y no dudaron en ponerse a trabajar para reconstruir todo lo destruido.

Tal evento no pasó desapercibido para los hechiceros y eruditos, que fijaron su mirada en la isla para investigar y descubrir que propiedades podría tener una estrella caída del cielo. Pero claro, no sólo ellos se interesaron, tambien todo tipo de aventureros y gente de peor calaña.  Poco más de un año después las pequeñas poblaciones repartidas por la isla comenzaron a llenarse de visitantes, muchos más de los habituales, y todos ellos con ansias de descubrir los misterios que encerraba Azgonarath y su Estrella Caída. Sin embargo, después de tanto tiempo la Estrella Caída sigue sin aparecer mientras que la isla guarda secretos mucho más oscuros y profundos, algunos están escritos en antiguos y polvorientos tomos, y otros sencillamente están ahí para aquellos valientes que se atrevan a descubrirlos.

Azgonarath como ya he contado no es muy grande, cuenta con unas pocas poblaciones mayores, pero sí bastantes pueblos pequeños y aldeas que salpican la costa y muchas zonas del interior. En las zonas costeras los pueblos y aldeas se dedican sobre todo a la pesca, aunque la mayoría de sus habitantes mantienen pequeños huertos o algún que otro rebaño. Las poblaciones mayores se han ido transformando en centros de comercio, mucho más en los últimos tiempos debido sobre todo a la llegada de forasteros en busca de fama y gloria. Estas pequeñas ciudades han crecido más de lo esperado, con todo lo malo que eso acarrea.

Los habitantes siempre han sido mayoritariamente humanos, sobre todo en las poblaciones más grandes, aunque ahora la población es mucho más variada. Es conocido por todos que en el interior de la isla habitan algunas tribus pequeñas de razas más variopintas, entre ellas los orcos y los goblins, que por norma general aun siendo razas belicosas no suelen dar muchos problemas, por lo cual han sido tolerados. No es extraño encontrar a miembros de estas tribus en las aldeas o pueblos vendiendo pieles y carne de caza, pero es muy frecuente encontrar orcos en Aguasturbias o Vallecerrado ofreciendo sus servicios como guardaespaldas o mercenarios si la paga es buena. Lo que sí era raro era ver enanos, todos conocemos su aversión al agua y cruzar el mar para llegar a una pequeña isla como esta no debe ser un buen trago para ellos, y sin embargo cada vez se ven más, sobre todo enanos jóvenes con ganas de correr aventuras y ahogarse en el hidromiel local, por cierto, de excelente calidad.

Creo que, llegados a este punto, y antes de que siga divagando sobre unas cosas y otras, es el momento de dar un pequeño viaje por Azgonarath ayudándonos de un simple hechizo de ojos de pájaro.

Antoin “El Viejo”

 

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