Terminó Clash of Kings. Mi opinión sobre el torneo

Lo primero que debo decir antes de que se me olvide y me líe hablando de otras cosas, es que me lo pasé de muerte. Ha sido uno de esos fines de semana realmente memorables y con gente muy, muy agradable y cordial.
El torneo se celebró en una antigua nave industrial reconvertida en centro social y en la parte superior estaban instaladas más de 50 mesas… un paraíso, lo malo del sitio, que hacia un frío de muerte, por lo menos el primer día, el domingo ya estaba arreglada la calefacción y fue todo más cómodo. Así que espero que el próximo se haga en verano.

Andy Hicks (enanos) a la izquierda y Pablo Navascues a la derecha(Orcos )

Un apunte muy interesante fue la participación, si no recuerdo mal eramos 32 personas, pero lo más curioso es que más de 70 compraron la entrada para participar y luego no se presentaron, lo que me decepcionó bastante, aunque entiendo que el cambio de ubicación debido a la quiebra de Maelstrom Games tuvo mucho que ver.

Respecto a los jugadores que participaron, pues solo puedo decir una cosa ¡Olé! De lo mejorcito que me he topado en la vida. La medía de edad superaba los 35 años, de hecho unos cuantos ya estábamos en la cuarentena bien entrada, así que como ya habréis notado las discusiones casi ni existieron (aunque siempre hay excepciones). De hecho, habiendo un premio tan jugoso, como son mil libras el buen rollo fue lo que se respiró y se reflejó también en los ejércitos, estaban especializados pero no vi ninguna lista que se pudiera decir que era extrema, de hecho creo que las más extremas fueron las nuestras en cierto modo.
El “fair play” reinó no sólo durante todo el torneo, también en la creación de las listas y eso que estaba la mano abierta para hacer cualquier cosa, de hecho creo que lo mejor es mantener el sistema de Power Points, así que ya veremos si eso cambia o no para el próximo Clash of Kings.

Chris Nicholls (Goblins) en mi partida fue como jugar al tenis… catapulta contra cañón.

Respecto a las partidas, casi todas duraron entorno a la hora y media, menos de lo esperado, de hecho mis partidas fueron muy rápidas, en la que menos tiempo me sobró fueron 25 minutos, vamos que en una hora habíamos terminado. La única que llegó al tiempo limite fue la última que jugué contra elfos.

Carlos de la Flor (izq.) con humanos y ogros, Jonathan Peace (dch.) con muertos vivientes.

Seria injusto no decir que hubo un poco de caos en la organización, que se fue solventando a lo largo de las distintas partidas, por ejemplo, no hubo relojes y cada uno de nosotros tuvimos que usar nuestros móviles con aplicaciones de reloj y en algunas partidas ni se llegó a usar el reloj, pero nadie le dio importancia a eso y se relajaron bastante.

Los elfos de Leon Chapman, para mi gusto el mejor ejército que vi y combati con él.

Desde aquí quiero felicitar y dar las gracias a todos los jugadores con los que me enfrenté:

Jason Catteril con sus muertos vivientes.
Chris Nicholls con sus goblins (un autentico dolor de cabeza pero muy divertidos).
Craig Galbraith con sus orcos.
Leon Chapman con sus elfos llenos de drakon riders, otro dolor de cabeza, pero a mi gusto el ejército más equilibrado y mejor pintado.
Andy Hicks con sus enanos.
Y el último siento no recordar su nombre, pero sus elfos hicieron que me costara el segundo puesto.

Sólo espero que pueda repetir el próximo año y que vuelva a encontrarme con ellos, y me gustaría enfrentarme a otras personas que he conocido durante el Clash of Kings aunque ya suelo hablar con ellos diariamente en los grupos de Facebook, el foro de Mantic y los blogs.

Por último recalcar, que no hice ninguna foto reseñable, sin embargo Carlos y Pablo si, por lo que en cuanto me las pasen ya las iré subiendo.

Todos atentos a las palabras de Alessio y Ronnie desvelando algunas de las novedades

Ya se me olvidaba, tanto Alessio el sábado como Ronnie dieron sendas conferencias durante uno de los descansos del día, y nos hablaron de las novedades para Kings of War y pudoeron pasar por mis manos los greens de algunas de las nuevas miniaturas (con perdón… pero las que pude sostener en mis manos son para cagarse… son realmente espectaculares) entre ellas los golems, las monjas guerreras y algunos angelicales… algunos ejércitos prometen reforzarse muy bien en los próximos meses… que coño ya lo digo, ya que me he enterado… entre junio y septiembre comenzarán a aparecer estas novedades.
También hablaron de Dreadball, que están agotadas las existencias y en una o dos semanas estará de nuevo disponible, pero no se olvidaron de Warpath, aunque Ronnie nego la posibilidad de un Kickstarter este año, para centrarse en lo que hay ahora, es posible que llegue a finales de año, si no he leido mal entre líneas.
Así que los aficionados estamos de enhorabuena al respecto, aunque yo por ahora no me meteré en más juegos, debo dejar que mi cartera se recupere de KoW y Bolt Action primero.

De izq. a dch: Alberto Martin (Mantic), Carlos de la Flor, Carl M. Hofferber y Pablo Navacues

Por último quiero hacer referencia a la entrada de hoy del blog de Mantic… la primera foto es para la representación española, junto a Alberto Martin, miembro del staff de Mantic, aquí os dejo el enlace.

PD: Por cierto, me apodaron Carl “Six Cannons” Hofferber 🙂

Primeros Torneos de Kings of War

Parece ser que aunque sea tímidamente, empiezan a organizarse torneos de Kings of War, por lo menos en el Reino Unido, y para los que jugamos actualmente a este juego minoritario nos hace bastante ilusión, porque nos da esperanzas de que este tipo de eventos se organicen aquí también.
Pero vayamos al grano, porque no quiero despistarme.

Todos los años uno de los clubes más importantes de UK organiza el Destruction Derby. Este torneo enfrenta a muchos jugadores de Warhammer Fantasy Battles y se considera uno de esos eventos que no se pueden dejar pasar. Pero la novedades de este año es que se ha organizado un torneo paralelo para los jugadores de Kings of War.
El simple hecho de haber incluido este juego dentro del entorno del DD, nos indica la relevancia que está empezando a tomar Kings of War en el mundillo de los wargames de fantasía y que cada semana que pasa hay  más aficionados a este juego.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y en las normas del torneo ya se imponen ciertas restricciones, que a mi personalmente no terminan de convencerme. Si queréis descargaros las normas del torneo de KoW pulsa aquí.
Así que mi intención es analizar estas restricciones y exponer mi opinión al respecto, con la esperanza de que cuando se comiencen a organizar aquí estos torneos se puede llegar a un consenso menos restrictivo. Esta es la lista de restricciones:

  • Se permiten los aliados, sin embargo el coste de las unidades aliadas será del doble del coste del manual.
  • Las unidades con el valor [1] (únicas por ejército) no pueden ser incluidas en las listas.
  • El “Maestro de la Muerte” costará 120 puntos en vez de 60 y si es elegido como aliado de otro ejército su coste será de 240 puntos.
  • Los saqueadores de almas y cualquier tipo de personaje vampiro no puede usar la regla “Baño de sangre”.

Sí, son solo cuatro restricciones, pero creo que son muy importantes todas ellas, sobre todo teniendo en cuenta como está hecho el reglamento de KoW. Así que pasemos a analizarlo… y espero que los que hayáis leído el reglamento y juguéis activamente me ayudéis a sacar más conclusiones.

  • KoW permite los aliados en las listas, y para ello introdujo un sistema de alineamientos, así que sólo se pueden usar tropas de ejércitos con el mismo alineamiento y evitar listas absurdas. La excepción son los humanos que son neutrales y por ello pueden escoger el bando que más les interese. Puedo entender que al permitir aliados puedan construirse listas muy potentes y duras ¿Pero no sería más sencillo no permitir aliados en un torneo?
  • Las unidades o personajes únicos son autenticas picadoras de carne, vale… pero su elevado coste en puntos desequilibra el ejército y desde mi punto de vista en una lista de 1500 puntos no compensa meter una pieza de 300 puntazos. Así que mi pensamiento al respecto es: “Peor para quién lo meta en su lista”.
  • El personaje Maestro de la Muerte de la Estirpe de la Penumbra (o Sombría) es una picadora de carne pero barata, y de hecho no viene limitada en el reglamento, y quizá necesite una revisión en su coste de puntos, pero duplicar su precio en puntos para el torneo me parece un poco exagerado. En este caso limitaría su uso a uno por lista.
  • Con el tema de los vampiros en las listas de muertos vivientes, puedo dar más datos, ya que los he sufrido en mis carnes. La regla “Baño de sangre” permite al vampiro recuperar tantos puntos de “vida” como puntos de daño inflija al contrario. Esta regla hace que las unidades de vampiros sean virtualmente inmortales. Pero son vampiros inmortales ¿no? Quizá la solución debería pasar por otro lado, las unidades de vampiros son caras en puntos y uno de sus atractivos es precisamente que son muy resistentes y que pueden recuperase de los golpes de las unidades más fuertes del contrario, por lo que su coste en puntos está muy justificado. Si elimina esa regla, se convierten en una caballería normal muy cara.

Sin embargo no he visto que hagan referencias a otras reglas como “regeneración” o a unidades como las momias, etc… y sinceramente creo que algunas de estas restricciones o cambios no son nada justos. Y he aquí mis propuestas:

  • No se permiten aliados y punto, se juega con ejércitos puros de cada raza y se acaban los problemas.
  • Quién quiera usar personajes únicos, va a su cuenta y riesgo, quitar 300 puntos de tu lista por tener un capricho te puede costar la partida casi con total seguridad.
  • Con el maestro de la muerte, limitaría su inclusión a uno o dos como máximo en el ejército.
  • No limitar el uso de ninguna regla especial, cualquier restricción al respecto afecta directamente al coste en puntos y por supuesto a su rendimiento dentro del ejército. Sin embargo, si se podría usar algún tipo de regla de combate nocturno y determinar durante cuantos turnos afecta y tras su duración los vampiros deben dejar el tablero y no contar como baja. Pero esto sería tema de estudio.

Bueno hasta aquí mi disertación al respecto, así que espero vuestras opiniones.

Se respiran aires de guerra

Es verdad que no he subido nada de los avances de esta semana, el trabajo ha ido lento pero seguro, pero esta entrada no está relacionada con mis retos semanales ni con la pintura o las conversiones. En este caso quiero hablar de las actitudes de algunos aficionados frente a otros, y de como esa actitudes hacen que muchas veces seguir en este mundillo de francamente asco.

De todos es sabido, porque no lo oculto, que me liado la manta a la cabeza y he apostado fuerte por una compañía emergente llamada Mantic. A muchos no les gustarán sus miniaturas, a otros no les gustarán los reglamentos, y a otros muchos como en mi caso, están encantados. Pero como todo lo nuevo, se empieza en minoría y personalmente me gustaría que con el tiempo más gente se anime a jugar.

Como todos sabemos, cuando se entra en un hobby solemos buscar más información, y lo más fácil y sencillo es entrar a participar en un foro, allí otros aficionados intercambian sus ideas, dan consejos o los reciben y de esa forma la comunidad se enriquece con ese conocimiento y crece. ¡Já! porque siempre hay un gilipollas que va y lo estropea.
En los últimos meses he estado frecuentando la sección de Mantic en Warseer y a decir verdad estaba muy contento, porque todo iba estupendamente había muy buen rollo, pero claro todo esto tiene fecha de caducidad. Hace exactamente dos noches un usuario del cual no voy a dar su nick (porque no se lo merece) inició un hilo que se titulaba “Mantic se convierte en la nueva GW”. Expuso sus razones, algunas en concreto no tenían nada que ver con el título y de hecho estaba personalmente de acuerdo con ellas, pero otras son lo que podríamos llamar demagogia de libro.
Evidentemente el hilo creció en respuestas a pasos agigantados, y hubo respuestas de todos los colores y sabores, incluso algunas que deberían haber sido totalmente censuradas por groseras, tanto por el lado de los defensores de GW como los de Mantic. Aquí la intervención de un moderador ya era necesaria, y apareció.
El resultado, uno de los defensores de Mantic fue avisado y todos sus post de ese hilo borrados. Para mi asombro, el usuario que sufrió este castigo no uso en ningún momento lenguaje obsceno ni incurrió en descalificaciones de ningún tipo y para más escarnio este usuario es uno de los más veteranos del foro.

Después de ver esto, he puesto más aun en duda el valor de los foros, donde un troll puede conseguir mucho más que 100 personas razonando las respuestas. Además a través de otro foro he podido hablar directamente con el afectado de la decisión de los moderadores y me contó que esta decisión no sólo no fue arbitraria si no que no le dieron ninguna explicación, sólo evasivas y largas. Lo cual me lleva a pensar de que hay algo más detrás no sólo de un hilo, si no de las decisiones que se tomaron durante esa noche.

Por desgracia, el asunto no termina aquí, porque hay decisiones y acciones aun mucho más descaradas y denigrantes aun.
Cierto ex-empleado de GW conocido sobre todo porque fue editor de White Dwarf durante cierto tiempo, ha entrado a trabajar para Mantic en las últimas semanas. Y se registró en Warseer, allí varios usuarios conocidos por llevar los rumores y las noticias de Mantic y de otras compañias le saludaron y le dieron la bienvenida. Al cabo de escasos minutos todos esos post fueron borrados y a día de hoy el post de presentación de ese ex-empleado de GW tampoco existe… borrado de manera fulminante.

Después de estos hechos no hace falta pararse a pensar nada, creo que la postura de Warseer a este respecto es muy clara, pero ¿a que se debe todo esto?
Quizá la respuesta a ciencia cierta no la conozcamos nunca, pero puedo deciros que la cúpula de Warseer está muy molesta porque no se ha contado con ellos para presentar los avances y fotografías oficiales. Mientras que Bell of the Lost Souls y Beast of War han contado con exclusivas muy jugosas en las últimas semanas.

Todo esto lo he vivido como espectador y lo visto me ha provocado mucha desilusión, ha sido como revivir ese episodio lamentable que sufrí en La Posada del Friki por parte de un troll (me niego a llamarle usuario) llamado Enano del Caos que se montó una película estúpida en su cabeza sólo porque pregunté si existía una comunidad de blogeros en español dedicados a GW.
Sinceramente espero que estas cosas no se vayan haciendo más comunes y se vayan “exportando” a foros de otros entornos y países, aunque por desgracia ya estoy viendo estos síntomas en algunos sitios y espero que se paren a pensar un poco en el beneficio general y no en el de unos pocos.

Caída en barrena

Para todos aquellos que seguís mi blog habitualmente, ya sabéis que no soy muy dado a escribir artículos de opinión. No es que no tenga mis opiniones sobre el mundo del hobby y de GW en particular, más bien prefiero callarme dichas opiniones porque no me gusta la polémica gratuita, o como se dice en mi tierra, Hate flames!.
Sin embargo, os habréis dado cuenta que incluso en mis trabajos de taller, GW casi ha desaparecido en las últimas semanas y mi desencanto con los productos de GW tiene bastante que ver, también lo tiene el atractivo de otras compañías, que ofrecen juegos igual de buenos (e incluso mucho mejores) y productos relacionados con precios mucho más atractivos.
Hace ya poco más de dos años que me re-enganche a este mundo, después de tenerlo abandonado alrededor de 10 años, y digo abandonado por jugar, porque durante ese tiempo he pintado algo y seguido coleccionando miniaturas, pero lejos de la intensidad actual o anterior a mi retirada.
Cuando empecé en esto, el hobby ya era caro, pero no tanto. Lo malo ahora, para mi, no son los precios, si no las calidades de los productos. Esto no lo digo porque las miniaturas sean malas en su diseño o en sus materiales (esto último puede ser muy discutible), las miniaturas molan, eso esta claro aunque se pasen por el forro de los gayumbos las escalas y los resultados sean caricaturescos, pero que coño, molan un montón.

Cuando me refiero a las calidades del producto, quiero hablar del juego en si. Warhammer 40,000 siempre ha sido mi juego de batallas futurista, pero el avance del tiempo no le ha sentado nada bien. WH40K se ha hecho viejo y se ha avinagrado. Los motivos suelen ser siempre los mismos, hambre de dinero y una política de contrataciones funesta… y que vamos a decir de la asignación de los proyectos… Epic Fail!

En los últimos dos años he comprado no sólo el reglamento de WH40K de quinta edición, también he actualizado mis codex, porque lo último que tenía era de tercera edición; he adquirido nuevas miniaturas construido dos ejércitos en este tiempo pero al final me he dado cuenta de que la organización del hobby desde el punto de vista comercial de GW es obligarnos a hacer ejércitos uno tras otro, que al final de cada año hagamos una media de dos ejércitos nuevos (tened en cuenta que estoy hablando solo de 40K, si meto a FB en esta cuenta todo se elevaría a cuatro, cinco o seis ejércitos). Y la verdad es que he llegado al colmo de mi paciencia hace ya cierto tiempo.
Me paro a leer los codex y cada cual está mucho más sobre dimensionado que el anterior, aquellos que deberían ser  más “brutos” son mucho más blandos, los que eran blandos ahora son burros y como en el caso de las hermanas de batalla, no tienen ni codex, sólo un montón de paginas ponzoñosas en el catalogo mensual llamado White Dwarf.
Hace unas semanas, por no decir algo más de un mes. Estuve hablando con Makura sobre la posibilidad de embarcarme en un proyecto un tanto especial, hacer una versión caótica de las hermanas de batalla. Serían muchísimas horas de modelado y de pintura, pero me parecía un proyecto interesante y que sería resultón en un tablero. A pesar de que las miniaturas de la hermanas eran poco dadas a ser conversionadas de forma tan profunda pero se podría probar.
Pero claro, acabo de leerme el nuevo “mini codex” de las hermanas y j***r eso no hay quien lo arregle. A ver como además de hacer miniaturas casi desde cero, me hago unas reglas decentes partiendo de ese montón de estiércol que han publicado los dos últimos meses.
De verdad, por este camino no me hago ni un ejército nuevo, y de verdad me estoy pensando muy seriamente el no actualizar para nada mi ejército necrón, que se queda como está, que queda precioso en la estantería de mi despacho. No me fío ni un pelo de como será el nuevo codex, no me fío de los nuevos kits, no me fío de GW.
Cuando salió el codex de los tiránidos quedé encantado, me gustó muchísimo como estaba hecho, bien compensado, con muchas variantes de juego y además muchas miniaturas que quedaban a la imaginación del cliente, porque no existen aun en su catálogo, me pareció increíble que pudiéramos volver a aquellos días en los que la imaginación primaba sobre todo lo demás, pero ha pasado año y medio desde entonces y sólo ha sido un espejismo. Y lo único que han hecho desde entonces ha sido sacar dos FAQ’s con los que se han cargado el codex de cabo a rabo.

Antes de continuar, quiero deciros que este artículo es fruto de mi descontento, y que es mi humilde opinión en la parte que a mi afición respecta. Como bien sabéis no soy un gran pintor, más bien mediocre, pero me gusta sentarme a pintar, al igual que estoy aprendiendo a modelar con masilla, lento pero seguro. En los últimos dos años he expandido mis conocimientos sobre el hobby en un 600% y todo ello gracias a que me gustan los trabajos manuales, no porque una compañía en concreto me obligue a aprender. Aunque casi, casi. No suelo hablar de reglas, ni de listas, ni de si es mejor jugar con unos tipos de listas que con otros, porque en definitiva todo eso me la bufa soberanamente. Qué cada cual juegue como le de la gana y con las listas que más le gusten, porque de eso van estos juegos. Pero aquí va uno de los principales motivos de mi descontento, aunque ya lo habréis averiguado…

Decía que WH40K se ha avinagrado como juego, porque su reglamente ya no es ni ágil, ni fácil, ni sencillo y siquiera ahora es bueno. Con el paso de los años se ha convertido en una amalgama de excepciones y ce colección de reglas absurdas que es imposible saber cuando se aplican unas y cuando otras.
A veces te pones a jugar sabiendo que no tienes ninguna posibilidad contra tu contrincante, no porque su lista sea mejor, que puede ser, si no porque una de las reglas básicas del juego está mal diseñada desde el inicio, la tabla de organización de ejército. Es tan genérica que resulta absurda. No voy a plantear una solución para este problema, porque no soy quién para hacerlo (si lo hiciera sería para hacer mi propio reglamento, y no estoy para la labor).
A lo largo del manual básico y de los codex se han incluido reglas tan chorras y con tantas excepciones que se ha convertido en un martirio leerse el reglamento. Soy una de esas personas que piensan que len la variedad está el gusto, y que en cada codex halla muchas unidades distintas me gusta, da pie a probarlas y ver con que te sientes más a gusto jugando. Pero lo que no me gusta es que una sólo miniatura pueda cambiar toda la estructura del juego, con cinco reglas adicionales difíciles de recordar y que cambian toda la organización de tu ejercito y lo que es peor, hace que el ejército enemigo no tenga ninguna posibilidad a priori.
Lo que me revienta, es que se ha convertido en un “Shoot’em all” y la estrategia la deja para el momento de hacer las compras en la tienda, porque una vez en el tablero la estrategia (o mejor dicho, la táctica) desaparece, sólo es una cuestión de tirar dado, cuantos más mejor. Está claro que estos juegos siempre se han regido por una buena dosis de aleatoriedad, es normal, pero con esta tendencia nos hemos olvidado que lo realmente divertido es la parte en la que los dados no se tiran, se utilizan y que para poder tirar ese dado hay que ganar la situación en el tablero, si no, para mi no tiene gracia.

Hala, creo que ya me he desahogado lo suficiente por hoy. Imagino que habrá gente que estará de acuerdo con lo que he expresado y otros que no, ¡por supuesto! Pero sinceramente creo, que muchas cosas deben cambiar si queremos seguir disfrutando de un juego como este. Espero que para la próxima edición se lo hayan planteado en serio y hagan profundos cambios, porque si no quién hará profundos cambios en sus gustos seré yo, y no hay nada como cerrar el monedero para que te hagan caso.