Miércoles y el reto avanza

Después de la pataleta que me dio ayer (no pude evitarlo después de leer al completo el cutre-codex de las Hermanas de Batalla), he seguido con la pintura y el reto de esta semana. Y he de decir que estos dos días, si sólo dos, porque el lunes me lo fumé bien fumado, ya tengo las miniaturas listas, incluyendo los cañones. Esta tarde han pasado por su baño de Quickshade y espero que mañana estén listas para su barnizado.
Esta noche la dedicaré a pintar los tubos del Organ Gun y con un poco de suerte continuaré con los diez enanos siguientes.

Lo que aun no tengo nada claro es con que unidad me pondré definitivamente, lo echaré a suertes.
Por otro lado tengo pendiente continuar con el mausoleo y el cementerio, pero me he dado cuenta de que ando bajo mínimos de algunas piezas, como las lápidas, restos de cadáveres, etc.. y por ello me he puesto en modo de caza, para encontrar por la web todo tipo de bits que me ayuden a continuar con el proyecto, y lo encontré, vamos que si lo encontré.
Entre que buscaba estos bits, y miniaturas de humanos para prepararme un ejército de fantasía de 28mm reales, llegue a la página de los hermanos Perry (como no) y la verdad es que tenía que haber sido el primer sitio donde mirar, pero bueno. Y aparte de encontrar miniaturas muy majas de plástico a unos precios muy asequibles, comencé a trastear a ver que cosas tenían. Y encontré cosas interesantes para escenografía, y de ahí salté a la web de Renedra y encontré cosas como estas.

Para los que no conozcáis a esta empresa, sólo puedo deciros que se dedican a la inyección de plástico para las matrices de las miniaturas, básicamente son los fabricantes de las miniaturas de muchas de las marcas que usamos en nuestros juegos, entre ellos Avatars of War, Mantic, etc… Pero además hacen producción propia de bits que al final terminan en nuestra escenografía y dioramas.
De hecho la semana próxima haré un pedido a Renedra, de las cosas que veis en las fotos, aunque me estoy pensando si pillar también alguna tienda de campaña, pero todo se verá.

Caída en barrena

Para todos aquellos que seguís mi blog habitualmente, ya sabéis que no soy muy dado a escribir artículos de opinión. No es que no tenga mis opiniones sobre el mundo del hobby y de GW en particular, más bien prefiero callarme dichas opiniones porque no me gusta la polémica gratuita, o como se dice en mi tierra, Hate flames!.
Sin embargo, os habréis dado cuenta que incluso en mis trabajos de taller, GW casi ha desaparecido en las últimas semanas y mi desencanto con los productos de GW tiene bastante que ver, también lo tiene el atractivo de otras compañías, que ofrecen juegos igual de buenos (e incluso mucho mejores) y productos relacionados con precios mucho más atractivos.
Hace ya poco más de dos años que me re-enganche a este mundo, después de tenerlo abandonado alrededor de 10 años, y digo abandonado por jugar, porque durante ese tiempo he pintado algo y seguido coleccionando miniaturas, pero lejos de la intensidad actual o anterior a mi retirada.
Cuando empecé en esto, el hobby ya era caro, pero no tanto. Lo malo ahora, para mi, no son los precios, si no las calidades de los productos. Esto no lo digo porque las miniaturas sean malas en su diseño o en sus materiales (esto último puede ser muy discutible), las miniaturas molan, eso esta claro aunque se pasen por el forro de los gayumbos las escalas y los resultados sean caricaturescos, pero que coño, molan un montón.

Cuando me refiero a las calidades del producto, quiero hablar del juego en si. Warhammer 40,000 siempre ha sido mi juego de batallas futurista, pero el avance del tiempo no le ha sentado nada bien. WH40K se ha hecho viejo y se ha avinagrado. Los motivos suelen ser siempre los mismos, hambre de dinero y una política de contrataciones funesta… y que vamos a decir de la asignación de los proyectos… Epic Fail!

En los últimos dos años he comprado no sólo el reglamento de WH40K de quinta edición, también he actualizado mis codex, porque lo último que tenía era de tercera edición; he adquirido nuevas miniaturas construido dos ejércitos en este tiempo pero al final me he dado cuenta de que la organización del hobby desde el punto de vista comercial de GW es obligarnos a hacer ejércitos uno tras otro, que al final de cada año hagamos una media de dos ejércitos nuevos (tened en cuenta que estoy hablando solo de 40K, si meto a FB en esta cuenta todo se elevaría a cuatro, cinco o seis ejércitos). Y la verdad es que he llegado al colmo de mi paciencia hace ya cierto tiempo.
Me paro a leer los codex y cada cual está mucho más sobre dimensionado que el anterior, aquellos que deberían ser  más “brutos” son mucho más blandos, los que eran blandos ahora son burros y como en el caso de las hermanas de batalla, no tienen ni codex, sólo un montón de paginas ponzoñosas en el catalogo mensual llamado White Dwarf.
Hace unas semanas, por no decir algo más de un mes. Estuve hablando con Makura sobre la posibilidad de embarcarme en un proyecto un tanto especial, hacer una versión caótica de las hermanas de batalla. Serían muchísimas horas de modelado y de pintura, pero me parecía un proyecto interesante y que sería resultón en un tablero. A pesar de que las miniaturas de la hermanas eran poco dadas a ser conversionadas de forma tan profunda pero se podría probar.
Pero claro, acabo de leerme el nuevo “mini codex” de las hermanas y j***r eso no hay quien lo arregle. A ver como además de hacer miniaturas casi desde cero, me hago unas reglas decentes partiendo de ese montón de estiércol que han publicado los dos últimos meses.
De verdad, por este camino no me hago ni un ejército nuevo, y de verdad me estoy pensando muy seriamente el no actualizar para nada mi ejército necrón, que se queda como está, que queda precioso en la estantería de mi despacho. No me fío ni un pelo de como será el nuevo codex, no me fío de los nuevos kits, no me fío de GW.
Cuando salió el codex de los tiránidos quedé encantado, me gustó muchísimo como estaba hecho, bien compensado, con muchas variantes de juego y además muchas miniaturas que quedaban a la imaginación del cliente, porque no existen aun en su catálogo, me pareció increíble que pudiéramos volver a aquellos días en los que la imaginación primaba sobre todo lo demás, pero ha pasado año y medio desde entonces y sólo ha sido un espejismo. Y lo único que han hecho desde entonces ha sido sacar dos FAQ’s con los que se han cargado el codex de cabo a rabo.

Antes de continuar, quiero deciros que este artículo es fruto de mi descontento, y que es mi humilde opinión en la parte que a mi afición respecta. Como bien sabéis no soy un gran pintor, más bien mediocre, pero me gusta sentarme a pintar, al igual que estoy aprendiendo a modelar con masilla, lento pero seguro. En los últimos dos años he expandido mis conocimientos sobre el hobby en un 600% y todo ello gracias a que me gustan los trabajos manuales, no porque una compañía en concreto me obligue a aprender. Aunque casi, casi. No suelo hablar de reglas, ni de listas, ni de si es mejor jugar con unos tipos de listas que con otros, porque en definitiva todo eso me la bufa soberanamente. Qué cada cual juegue como le de la gana y con las listas que más le gusten, porque de eso van estos juegos. Pero aquí va uno de los principales motivos de mi descontento, aunque ya lo habréis averiguado…

Decía que WH40K se ha avinagrado como juego, porque su reglamente ya no es ni ágil, ni fácil, ni sencillo y siquiera ahora es bueno. Con el paso de los años se ha convertido en una amalgama de excepciones y ce colección de reglas absurdas que es imposible saber cuando se aplican unas y cuando otras.
A veces te pones a jugar sabiendo que no tienes ninguna posibilidad contra tu contrincante, no porque su lista sea mejor, que puede ser, si no porque una de las reglas básicas del juego está mal diseñada desde el inicio, la tabla de organización de ejército. Es tan genérica que resulta absurda. No voy a plantear una solución para este problema, porque no soy quién para hacerlo (si lo hiciera sería para hacer mi propio reglamento, y no estoy para la labor).
A lo largo del manual básico y de los codex se han incluido reglas tan chorras y con tantas excepciones que se ha convertido en un martirio leerse el reglamento. Soy una de esas personas que piensan que len la variedad está el gusto, y que en cada codex halla muchas unidades distintas me gusta, da pie a probarlas y ver con que te sientes más a gusto jugando. Pero lo que no me gusta es que una sólo miniatura pueda cambiar toda la estructura del juego, con cinco reglas adicionales difíciles de recordar y que cambian toda la organización de tu ejercito y lo que es peor, hace que el ejército enemigo no tenga ninguna posibilidad a priori.
Lo que me revienta, es que se ha convertido en un “Shoot’em all” y la estrategia la deja para el momento de hacer las compras en la tienda, porque una vez en el tablero la estrategia (o mejor dicho, la táctica) desaparece, sólo es una cuestión de tirar dado, cuantos más mejor. Está claro que estos juegos siempre se han regido por una buena dosis de aleatoriedad, es normal, pero con esta tendencia nos hemos olvidado que lo realmente divertido es la parte en la que los dados no se tiran, se utilizan y que para poder tirar ese dado hay que ganar la situación en el tablero, si no, para mi no tiene gracia.

Hala, creo que ya me he desahogado lo suficiente por hoy. Imagino que habrá gente que estará de acuerdo con lo que he expresado y otros que no, ¡por supuesto! Pero sinceramente creo, que muchas cosas deben cambiar si queremos seguir disfrutando de un juego como este. Espero que para la próxima edición se lo hayan planteado en serio y hagan profundos cambios, porque si no quién hará profundos cambios en sus gustos seré yo, y no hay nada como cerrar el monedero para que te hagan caso.

Fail!

La semana pasada me fijé un segundo reto que ha sido un autentico fracaso. Estaba tan centrado en el tema de la pintura que se me pasó por completo que tenía el fin de semana repleto de compromisos.
El viernes, reunión con antiguos compañeros de mi etapa en Qualcomm. El sábado el cumpleaños de mi hija mayor y el domingo el cumpleaños de mi madre. Como podéis comprobar, un desastre total.

Así que esta semana, tengo que espabilar y ponerme al día, por lo que el reto principal de esta semana será terminar las piezas de artillería con sus respectivas dotaciones y el reto secundario será terminar diez Ironwatchers armados con ballestas. En total 18 miniaturas, más los 4 cañones y como castigo personal dos de ellos deben completarse también como Organ gun, así que pintaré las dos piezas que lo convierten en ese extraño cañón enano.

Pero bueno, no todo ha sido malo. Después de estas últimas semanas mirar la estantería donde están los enanos es mucho más agradable a la vista, porque se nota que ya hay mucho pintado, por ahora un total de 70 miniaturas y espero que esta semana se conviertan en 90. Lo duro como siempre es ver las unidades más grandes y comunes aun sin pintar, cuatro regimientos de Ironclads enteros, un total de 80 miniaturas, pero con paciencia seguro que lo consigo en unas pocas semanas.

A decir verdad ya tengo apartados los que van a ser mis retos para la próxima semana, y están en la repisa de espera, 10 Ironwatchers con fusiles y 10 Shieldbreakers. Con esto espero pintar entre esta semana y la próxima un total de 40 miniaturas. A ver si hay suerte.

Poco tiempo y poco trabajo

Estos últimos dos días he podido disfrutar de muy poco tiempo libre, así que el avance ha sido casi nulo. Pero por lo menos he terminado de barnizar las diez miniaturas del reto y como no he podido pintar con tranquilidad me he dedicado a decorar las bandejas de movimiento de los cañones.

Espero tener mañana tiempo de ponerme a pintar las ocho miniaturas y terminar los cañones. Por ahora los cañones tienen el color base, que ha sido aplicado con aerógrafo. Así que aun me queda lo más duro.

A ver si mañana aprovecho bien el tiempo, pero por el momento ya he actualizado la página de Mantica con los progresos de esta semana.

Reto casi superado

Pues lo dicho, entre esta tarde, durante la hora de la siesta he aprovechado para ir rematando los enanos y darles su baño en QS. Y hace un ratillo ya estaban secos, lo justo para manipularlos así que me he puesto a pegar el césped y esperaré a mañana para darles el barniz mate y corregir algún defectillo.

También he hecho otra foto un poco más general donde se ve la bandeja de movimiento ya casi terminada, a falta del barniz también.

Y como me sobraba un poco de tiempo me he puesto a preparar algunas bandejas de movimiento más, una de veinte miniaturas, otra de quince y por último una de cinco. Aun están sin terminar pero mañana si puedo las terminaré.
Me hubiera gustado seguir con el mausoleo y el cementerio, pero por desgracia me he quedado sin cola blanca para seguir con la base, y tendrá que esperar a mañana también para que haga acopio de existencias. Pero mientras tanto voy a tomar un segundo reto esta semana y para variar voy a ponerme con alguna de las máquinas de guerra. En realidad, lo que son los cañones están casi pintados, faltarían los detalles de la madera y sus respectivas dotaciones, así como la bandeja de movimiento. Así que voy a ver cuantas soy capaz de terminar desde mañana hasta el lunes que se cumple el plazo.

Y ahora al catre que ya es tarde.

Día de parón

Pues hoy ha sido uno de esos días en los que aunque tengas ganas de ponerte, no puedes, por el motivo que sea, no te dejan ni a sol ni a sombra. Pues este ha sido ese día.
Aun así, después de comer me he sentado a rebajar la colina donde haré el cementerio y colocaré el mausoleo. Por el momento ya he avanzado algo, porque el día de hoy pintaba mucho peor, tarde de piscina con tres niños aaaaaaaarg!!!

Aun así no ha sido un mal día y me he refrescado un poquito, pero conforme avanzaba la tarde y más relajado estaba más me olvidaba de mi taller, así que me ha venido muy bien alejarme de las pinturas, las miniaturas y demás zarandajas.

Pero claro, la tecnología es como es y me han llegado dos mensajes la mar de interesantes, novedades sobre Warpath, eso sí no voy a comentar nada aquí pero en unos minutos escribiré la entrada en La Forja de Marte. Y de vuelta a pensar en todo lo que tenía pendiente y en que esta semana lo voy a llevar negro para cumplir el reto semanal. Así tras llegar a casa, preparar cenas, acostar niños y darme una ducha relajante he vuelto a la mesa de trabajo. He pintado con el color base las peanas de los enanos y me he puesto a proteger la colina del cementerio con papel de cocina y cola blanca al 75% de agua.

Ahora está en proceso de secado y mañana aprovecharé el primer hueco que tenga para terminar los bordes. Ahora me pongo con las novedades de Mantic par la Forja, y luego continuaré con los enanos, a ver si les doy otro empujoncito para llegar a tiempo.

Reto semanal en marcha

Hoy he podido sentarme a pintar más de una hora seguida, y eso es muy raro en mi. Así que he podido adelantar trabajo de pintado sobre los shieldbreakers.

Ya están aplicados los colores base y ahora hay que meterse con el trabajo de verdad, que son los detallitos. El primero es empezar con la peana. Ya se que normalmente eso se suele dejar al final, pero con los enanos he cambiado bastante mi forma de trabajar y hacerlo antes me ahorra mucho trabajo al final. De hecho, es lo primero que debería hacer cuando me pongo a pintar pero como quiero meter el pincel lo antes posible me lo salto hasta que la miniatura tiene avances significativos. De todas formas, para el próximo reto voy a dejar preparada la peana antes de hacer cualquier otra cosa.
Ya pensando en el trabajo que me espera mañana, preparar las peanas no me llevará más de un par de horas, lo que más tarda son los periodos de secado, así que intentaré continuar el mausoleo y el cementerio. Quiero aprovechar bien el poco tiempo que tenga mañana porque toca mojar el culo en la piscina y eso me va a robar toda la tarde.